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¿Qué está haciendo la sociedad?

Actualizado: mar 27

"El pasado lunes, cuando todos los padres volvieron al trabajo, los niños jugábamos en el campo. Un niño me dice:" ¿Ves ese pájaro? ¿Qué clase de pájaro es ese? "Le dije:" No tengo la más mínima idea de qué tipo de ave es ". Él dice:" Es un zorzal de garganta marrón. ¡Tu padre no te enseña nada! "Pero era todo lo contrario. Ya me había enseñado:" ¿Ves ese pájaro? dice: "Es un chipe de Spencer". (Sabía que no sabía el nombre real.) "Bueno, en italiano, es un Chutto Lapittida. En portugués, es un Bom da Peida. En chino, es un Chung- long-tah, y en japonés, es un Katano Tekeda. Puedes conocer el nombre de ese pájaro en todos los idiomas del mundo, pero cuando hayas terminado, no sabrás absolutamente nada sobre el pájaro. Solo sabrás de los humanos en diferentes lugares, y cómo ellos llaman al ave. Así que miremos al ave y veamos qué está haciendo, eso es lo que cuenta entre saber el nombre de algo y saber algo". Richard Feynman (1918–1988), físico teórico (1)


Puedes conocer el nombre sociedad en todos los idiomas del mundo, pero cuando hayas terminado, no sabrás absolutamente nada sobre la sociedad... Reconozco que sociedad es una palabra que siempre me ha provocado cierto conflicto mental o racional. Nunca he entendido a qué se refería. ¿Somos sociedad todos? ¿Es sociedad cada uno desde su individualidad, que al actuar, la hace posible?. Ni idea... Dice el diccionario que sociedad es un conjunto de personas, pueblo o naciones que viven bajo normas comunes. En fin. Si bien, personas, relaciones y normas tienen cierto sentido, desde el punto de vista de lo que formamos al juntarnos, la recomendación que nos hace Richard Feynman nos ayuda a comprender lo que realmente hacemos posible, entre todos, al levantarnos cada día: su implicación, su significado. Cuando la mañana comienza, el sol se levanta y ya acicalados salimos del baño, todo un entramado de comunicaciones se ponen en marcha. Solo, a partir de entonces, se despliega ante nosotros, eso que llamamos sociedad.


Los asesores económicos de inversiones, insisten en la importancia de no quedarse con los datos numéricos, sino, analizar sus implicaciones y su significado, para obtener resultados y ganancias monetarias. Pero ¿cómo hacemos eso? se preguntan... Comencemos tratando de dar sentido a los números, contestan.


El sentido de las cosas, como concepto, adquiere gran relevancia cuando buscamos un porqué en cualquier campo y es fundamental para entender qué hace la sociedad. El sistema sanitario que, lamentablemente, pasa por su peor momento en estos días, tiene un sentido científico con el único fin de procurar buena salud al conjunto de la población. Este sistema está compuesto por todas las personas movidas por un mismo interés, personas que comparten una diferencia con respecto al resto de individuos, personas que se reúnen en torno al desempeño de una función social: la sanidad. Intervienen la misma comunidad de personas a la que educa el sistema educativo, la misma a la que informa el sistema de información, la misma a la que juzga el sistema judicial, la misma sobre la que ejecuta el sistema ejecutivo... pero con una función y un sentido diferente. Al igual que el sistema sanitario, el educativo, el judicial, el político, el económico, etcétera, todos tienen su propio sentido. Conocer el sentido de cada sistema es importante para entender qué hace la sociedad.



Observar la realidad de las personas y hacer reflexiones de manera inconsciente es un osado proceder que siempre ha ido por delante de mí. Lo hago sin tener en cuenta convencionalismos ni preinterpretaciones. Desnuda. Veo sin tapujos lo que hay detrás de las vidas. Esta ardua labor, que realizo sin horarios ni fines de semana, me tiene hace tiempo en vilo tratando de encontrar explicación a las desigualdades económicas que producen tantas desigualdades e injusticias sociales. Casi nada... Estas desigualdades vinieron a beneficiar a una pequeña parte de la población y mantienen en un brete a la mayoría de las personas. Dos colectivos que son curiosamente complementarios, extraordinariamente dependientes pero que se encuentran paradójicamente muy distanciados desde el punto de vista sociológico. De teoría en teoría sociológicas, fui buscando la razón por la cual; el colectivo mayoritario de la población, los que hacen posible la producción dentro del sistema económico de mercado que son, a su vez, en su mayoría, los que consumen los productos que ellos mismos elaboran; se han convertido en una dispersión de elementos sin ninguna posibilidad de decisión. Adoptan sin paliativos los reveses laborales que los hunden, una y otra vez, en su miseria económica.


Sumergida en el sistema económico y empeñada en dar respuesta a semejante galimatías, miré a un lado y a otro, y de la mano de grandes teóricos sociales, me encontré con un montón de sistemas, funcionalmente muy diferentes, que al girar hacen posible eso que llamamos sociedad. Un entramado de múltiples sistemas funcionales que se alimentan del mismo entono al que sirven. No dejan de girar, y al hacerlo, van describiendo una forma que solo se percibe desde la observación.


Solo así, desde esta perspectiva, solo observando qué hace la sociedad, se pueden entender las disfunciones que esta misma produce en su incesante movimiento. Solo así se explica la concatenación de injusticias sociales que caracterizan a nuestra sociedad. Solo así, observando qué está haciendo la sociedad, observamos también lo que no hace. Continuará ;D







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(1) "The next Monday, when the fathers were all back at work, we kids were playing in a field. One kid says to me, “See that bird? What kind of bird is that?” I said, “I haven’t the slightest idea what kind of a bird it is.” He says, “It’s a brown-throated thrush. Your father doesn’t teach you anything!” But it was the opposite. He had already taught me: “See that bird?” he says. “It’s a Spencer’s warbler.” (I knew he didn’t know the real name.) “Well, in Italian, it’s a Chutto Lapittida. In Portuguese, it’s a Bom da Peida. In Chinese, it’s a Chung-long-tah, and in Japanese, it’s a Katano Tekeda. You can know the name of that bird in all the languages of the world, but when you’re finished, you’ll know absolutely nothing whatever about the bird. You’ll only know about humans in different places, and what they call the bird. So let’s look at the bird and see what it’s doing—that’s what counts.” (I learned very early the difference between knowing the name of something and knowing something.)"](Richard Feynman (1918–1988), Theoretical physicist)

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